Para entender las propiedades del agua, la Association de la Sommelerie Internationale (ASI), junto con S.Pellegrino y Acqua Panna han establecido ciertos criterios y han decidido cuáles son los instrumentos apropiados para la degustación de agua. Descubramos las cuatro fases de la degustación:
1. Primera evaluación de la frescura: una vez abierta la botella, vierta el agua en el vaso apropiado y tome un sorbo generoso.
2. Análisis visual: alce el vaso a nivel de los ojos y, después, bájelo para observar el agua desde lo alto. Evaluaciones horizontales y verticales del agua permitirán identificar cualquier partícula extraña o colores anormales y cualquier pérdida de efervescencia del agua con gas.
3. Enfoque olfativo: levante el vaso debajo de su nariz e inspire profundamente a intervalos regulares. Repita este paso varias veces. Siempre que sea posible, hágalo con los ojos cerrados para aumentar su concentración lo más posible, de tal modo que pueda obtener respuestas olfativas aun delante de una sola molécula de aroma.
4. Análisis gustativo: tome un sorbo y permita que permanezca en la lengua, después, distribúyalo por toda la boca. Guíe el agua hacia la parte trasera de la lengua y trague. Este proceso permite la evaluación de la acidez, del sabor, de la estructura, de la ligereza y de cómo se siente en la boca.